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11 tips para potenciar tu productividad en 2018

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La productividad es clave en cualquier negocio que pretenda mantenerse en el tiempo. Quienes trabajan en ventas deben optimizar el tiempo al máximo, especialmente al comienzo de un nuevo año.

Si asignas tu tiempo de manera aleatoria o le das demasiada importancia al cliente potencial inadecuado, corres el riesgo de perder de vista tus objetivos y tu rendimiento.

Es importante trabajar de forma inteligente y productiva, y estamos seguros de que estos 11 tips de productividad podrán ayudarte en este comienzo de año. ¡Haz la prueba! Incorpora algunos de ellos ya mismo y empezarás a ver resultados.

1. Escribe tu lista de tareas la noche anterior

El simple hecho de escribir una lista de tareas es suficiente para quitarnos la ansiedad. Pero hacer esta lista la noche anterior, evita que comiences el día de manera reactiva. Responder mails a medida que llegan, abrir tu CRM o sistema de gestión para responder mensajes y distraerse con tareas que van apareciendo son formas de comenzar el día trabajando de forma reactiva, en lugar de proactiva.

Organiza las tareas en base a su importancia, de manera que puedas comenzar el día completando las más valoradas. Escribe tus tareas en un papel o anotador, en lugar de usar una app o tu laptop. Varios estudios han demostrado que la escritura nos fuerza a procesar la información en tiempo real, y nos ayuda a mejorar el aprendizaje y la retención.

Mantente enfocado desde el momento en que llegas a tu escritorio, sabiendo lo que tienes que hacer desde la noche anterior.

2. Organiza reuniones en bloques

Programa llamados y reuniones seguidas, una detrás de otra. Esto ayuda a que tu calendario esté menos disperso.

Cuando organizas reuniones durante todo el día, se dificulta encontrar el momento para ser productivo. Tus tareas se ven interrumpidas constantemente por otras que, a pesar de ser importantes, rompen con el flujo natural de trabajo.

Para los emprendedores y empresarios, las reuniones son importantes, pero también lo es buscar clientes. Agenda reuniones consecutivas y utiliza un bloque de tiempo determinado sin interrupciones para estas tareas.

No tengas miedo de utilizar reuniones breves. En la configuración de tu calendario, cambia la duración de los eventos por defecto a 15 y 45 minutos, en lugar de 30 y 60.

Esto incentiva a tus invitados a ir al punto de la cuestión más rápido, de forma más eficiente y con encuentros que propicien la productividad. Y no olvides enviar a todos los invitados una agenda de temas a tratar con tiempo para que todos estén al tanto.

3. Date de baja de las notificaciones de redes sociales

¿Tu casilla de correo está llena de notificaciones de redes sociales? Esto te distrae del trabajo que deberías estar haciendo.

Pon las notificaciones en silencio, desconéctalas o simplemente date de baja de aquellas que no estén vinculadas al trabajo. Si usas Gmail, puedes filtrar automáticamente estas notificaciones desde Configuración >> Filtros y Direcciones bloqueadas y aplicar un filtro a las notificaciones que provienen de Facebook, Twitter o LinkedIn.

4. Escribe mails más cortos

Muchas veces sucede que abrimos un mail y no sabemos si es un mensaje o una novela corta. Pensamos “lo leo luego” y ese momento nunca llega.

Toma tiempo leer y escribir mails muy largos. En lugar de escribir mails muy extensos, intenta editarlos y resumirlos en no más de cinco oraciones. Al mantenerlo breve, aumentas las posibilidades de que sea leído y respondido a tiempo.

Cuando sea posible, utiliza viñetas y listas numeradas para darle formato. Esto hace que el mail sea más ameno y dinámico para quien lo lee. Siempre termina tus mails con un llamado a la acción, como: “¿Podrías enviarme los datos de contacto de la persona a cargo antes del fin de semana?”

Esto le brinda al receptor una clara idea de lo que tiene que hacer a continuación. Entonces, el flujo natural de la tarea pasa de la lectura a la respuesta del mail, que es justamente lo que estás buscando.

5. Conoce a tu competencia

Si un cliente potencial califica para tu empresa, probablemente lo haga para otras también. No pierdas tiempo buscando objeciones y comparaciones cuando tu cliente potencial las plantee.

Manténte al tanto de los productos y servicios que tu competencia está ofreciendo, sus ventajas y beneficios. De esta manera, podrás responder rápidamente a las preguntas de tus potenciales clientes.

A fin de cuentas, cada minuto, hora y día que demores es una ventaja que otra empresa puede estar aprovechando. Lleva a cabo una pequeña investigación semanal o mensual para mantenerte al tanto de lo que están haciendo tus competidores.

6. Mantén limpio tu sistema de gestión

Si no tienes la información precisa, puede que estés perdiendo el tiempo con clientes potenciales que ya no estén interesados en tu empresa. Dedica una hora a asegurarte de que la información que tienes en tu sistema de gestión está al día. Asegúrate de estar enfocado en los clientes potenciales con más probabilidad de transformarse en clientes.

7. No te desveles

Suena un poco aburrido, pero una buena noche de sueño es clave para tu salud y para un mejor rendimiento en el trabajo. Si no has dormido bien, es más difícil procesar y retener información.

Dormir es clave, además, para consolidar la información que has aprendido durante el día. Así que, deja las maratones de Netflix para el fin de semana y duerme las 8 horas que tu cuerpo necesita.

8. Automatiza las tareas pequeñas

¿Sabías que, según la American Psychological Association (APA), pasar de una tarea a la otra genera una barrera mental que puede llegar a consumir hasta un 40% de tu capacidad productiva? Guarda tu pico de rendimiento para tareas importantes y considera un asistente virtual para ayudarte con el resto.

Los asistentes virtuales pueden organizar reuniones, enviar mails y completar otras tareas administrativas que puedas delegarles y que te distraen de lo importante. Invierte en disminuir tu estrés y mejorar tus resultados.

9. Toma registro de tu tiempo

Si llegas al final del día preguntándote en qué se te fue el tiempo, es momento de empezar a tomar registro de lo que haces. Identifica las áreas en las que puedes ser más eficiente, utilizando apps como Toggl o Hours.

Lleva un registro de tu tiempo durante un día completo o una semana para ver en qué estás utilizando tu energía. Crea un plan de acción para ver cómo puedes completar estas tareas de forma más rápida, y usa una app para llevar el registro y ver tu progreso.

Quizás no sepas en qué debes ser más eficiente hasta que lo veas en tu pantalla. Pruébalo durante un tiempo y fíjate cuánto tiempo has ganado. Seguramente trabajes más rápido sabiendo que el reloj corre.

10. Acepta el “No”

A veces necesitamos un “no” para dejar de insistir. Pero si ves que tu cliente potencial es tímido para decir que no, o quizás no se dio cuenta por qué te está ignorando, entonces puede que estés semanas batallando para obtener la última palabra.

Los seres humanos evitamos las experiencias negativas, por eso muchas veces nos cuesta decir que no. Si notas que un cliente potencial está dando vueltas sobre el asunto e intenta decir “XYZ” como una respuesta elegante, puedes plantearle:

“En general, cuando escucho que alguien dice ‘XYZ’, normalmente significa ‘ABC’. ¿Está bien si asumo que este es el caso?”

Este tipo de planteos en intercambios que están trabados le ahorra tiempo tanto al vendedor, como al potencial cliente. Recuerda siempre mantener la conversación de forma positiva, pero sé claro con tus potenciales clientes y dales la posibilidad de que digan que no están interesados en contratarte.

11. Responde “Sí” a las preguntas de tus clientes potenciales

Simplemente “Sí” y listo. Jeff Hoffman es experto en ventas y creador de YourSalesMBA y dice que quienes tienen menos experiencia suelen responder “Sí. Y este es el por qué”, mientras que los más experimentados saben responder con un “Sí”.

Si tu cliente potencial te pregunta “¿Tienen X cosa?” no respondas “Sí, tenemos X cosa y así es como funciona”. Esto le da más información de la solicitó y abre la posibilidad a que aparezcan objeciones y dudas.

En su lugar, responde a tu cliente potencial con un “Sí” y espera a que pida más información o a que decida que ha sido suficiente para satisfacer su necesidad. Esto mantiene la conversación breve y le asegura a ambas partes mantener el foco en lo que el cliente considera importante.

 

Cada comienzo de año es diferente. Esperamos que el tuyo haya comenzado de la mejor manera. No olvides poner en práctica estos consejos y si te gustaron, suscríbete a GROW, nuestro newsletter gratuito.

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